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Aprobados catorce proyectos CENIT

Septiembre 4, 2008

En la cuarta convocatoria del Programa CENIT, enmarcado en la iniciativa Ingenio 2010 y dirigido a fomentar la cooperación público-privada en I+D, se han aprobado 14 grandes proyectos de investigación industrial estratégica.

El Consejo de Administración del Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI), presidido por primera vez por Cristina Garmendia, ministra de Ciencia e Innovación, ratificó la aprobación de 14 proyectos dentro de la cuarta convocatoria del Programa CENIT, inscrito en la iniciativa del gobierno español INGENIO 2010.

Los proyectos aprobados, presentados por consorcios empresariales o Asociaciones de Interés Económico (AIEs), movilizarán una inversión total de 377 millones de euros y recibirán una subvención de 172 millones de euros. En total participan 210 empresas, de las cuales el 59,5% son PYMES, y 311 organismos de investigación en régimen de subcontratación.

En total, las cuatro convocatorias de CENIT han supuesto unos compromisos públicos en forma de subvención a las empresas españolas por valor de 752 millones de euros para grandes proyectos que fomenten la cooperación pública-privada.

REFORMULACIÓN DE AYUDAS CDTI Y NUEVOS INSTRUMENTOS

Asimismo, el Consejo de Administración del Centro ha aprobado la reformulación de los instrumentos financieros del CDTI para adecuarlos al nuevo contexto económico y reforzar la capacidad de apoyo a la I+D empresarial.

Se aúnan las tipologías de proyectos existentes en una única modalidad, proyecto de I+D, que englobará tanto actividades de investigación industrial,-más precompetitivas-, como de desarrollo experimental, adecuándose así mejor a la naturaleza no lineal de la I+D. Estos proyectos podrán ser presentados por una única empresa (proyectos individuales) o por una agrupación de empresas (proyectos consorciados).

La financiación de los proyectos de I+D se realizará por medio de ayudas parcialmente reembolsables a tipo de interés cero que pueden cubrir hasta el 75% del presupuesto total del proyecto y cuyos períodos de amortización pueden llegar hasta 10 años. Estos créditos contemplan un tramo no reembolsable del 15% de la ayuda otorgada por el CDTI y que se podrá incrementar hasta el 33% en función del carácter precompetitivo del proyecto, del grado de colaboración con otras empresas u organismos de investigación, o de la cooperación con socios extranjeros como en el caso de los programas multilaterales Eureka e Iberoeka o los bilaterales suscritos por el CDTI con Canadá (Canadeka), China (Chineka), Corea (KSI) o India (ISI).

Asimismo, las empresas podrán acceder a una línea de prefinanciación bancaria para disponer por anticipado de la ayuda concedida; en los proyectos desarrollados por microempresas, el CDTI podrá anticipar directamente el 25% de la ayuda concedida (incompatible con la línea de prefinanciación).

Con el diseño de estos nuevos instrumentos, -más adaptados a las características y necesidades de las pequeñas y medianas empresas españolas- el Ministerio de Ciencia e Innovación y el Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial pretenden impulsar la innovación empresarial para que nuestro país pueda ocupar un lugar destacado entre los países tecnológicamente más avanzados.

Por otra parte, este organismo habilitará, además, una línea de financiación bancaria de 200 millones de euros a favor de la innovación. Para ello, concederá créditos a tipo de interés bonificado (euribor - 1,00) para la incorporación de capital físico innovador que les permita ser más competitivas y siempre que la tecnología introducida sea emergente en el sector.

ÁMBITO INTERNACIONAL

En el ámbito internacional, se ha aprobado un nuevo instrumento, dentro del programa Tecnoeuropa, que tiene como objetivo apoyar la capacitación de gestores de programas y proyectos de cooperación tecnológica internacional y está dirigido a aquellas entidades académicas y empresariales que realicen actividades de I+D+i en el ámbito internacional.

En esta línea, también se han aprobado ayudas para financiar misiones internacionales de cooperación tecnológica a otros países. Estas ayudas cubrirán los gastos que puedan tener las asociaciones empresariales u otro tipo de entidades en su labor de promoción tecnológica en el exterior.

Finalmente, se reformulan las Ayudas a la Promoción Tecnológica Internacional que tienen como objetivo impulsar la promoción y protección de las tecnologías novedosas desarrolladas por empresas españolas en el exterior. Estos créditos, -sujetos al régimen de minimis-, consistirán en préstamos reembolsables de hasta 150.000 euros al 0% de interés.

Vía: Madri+d

Eurostars apoyo al I+D de las PYMEs europeas

Agosto 4, 2008

La Unión Europea ha dado luz verde a la concesión de fondos en apoyo del Programa Conjunto Eurostars. La Decisión 743/2008/CE del Parlamento Europeo y el Consejo, de 9 de julio, se publicó en el Diario Oficial de la Unión Europea el pasado 30 de julio y entrará en vigor el 2 de agosto.

Esta decisión afianza la participación de la Comunidad en un programa de investigación y desarrollo que reviste una importancia vital. Según la decisión publicada, el Parlamento Europeo y el Consejo han establecido que, en la ejecución del Séptimo Programa Marco, la ayuda financiera al Programa Conjunto Eurostars no supere los cien millones de euros.

Estos fondos saldrán del presupuesto general comunitario asignado a investigación en beneficio de las pequeñas y medianas empresas (PYME), que forma parte del Programa Específico «Capacidades» y cuyos propósitos son mejorar las capacidades de investigación e innovación en toda Europa y garantizar su pleno aprovechamiento.

El Programa Conjunto Eurostars financiará, de manera prioritaria, actividades de investigación y desarrollo en las que participen una o más PYME, así como organizaciones de investigación, universidades y empresas grandes. Por su parte, los veinticinco Estados miembros de la UE que participan en Eurostars aportarán otros trescientos millones de euros. También participarán Islandia, Israel, Noruega, Suiza y Turquía, países que disfrutan de la condición de asociados.

El propósito fundamental de este programa es el de crear un mecanismo de apoyo dedicado a la Investigación y el Desarrollo (I+D) de las empresas europeas que sea sostenible y fácilmente accesible y las anime a emprender nuevas actividades económicas. Además, en el marco del programa, se ayudará a las empresas a promover su desarrollo tecnológico y comercial y a ganar proyección internacional.

La función del Programa Conjunto Eurostars no es la de suplantar a los programas nacionales o comunitarios que ya hay en marcha para impulsar las innovaciones en las PYME que realizan I+D, sino completarlos y forjar sinergias con los programas nacionales de investigación e innovación pertinentes. De esta manera, contribuirá a hacer realidad el Espacio Europeo de Investigación (EEI).

Eurostars financiará actividades de I+D en todo el espectro de la ciencia y la tecnología. Un grupo de expertos independientes se encargará de evaluar las propuestas de proyectos y elaborar un listado vinculante que indicará el orden de prioridad para la concesión de fondos de los presupuestos comunitarios y nacionales. En línea con el enfoque ascendente que le es característico, apoyará actividades de investigación, desarrollo y demostración a cargo de consorcios transnacionales impulsados por PYME que realizan I+D y, donde proceda, cooperará con organizaciones de investigación y empresas grandes.

Las PYME que realizan I+D que participen en un proyecto seleccionado deberán, además, sufragar el grueso de los costes totales de las actividades de I+D. A fin de facilitar los pagos a quienes participen en los proyectos escogidos, los Estados miembros deberán, en la medida de lo posible, abonar la ayuda financiera a tanto alzado.

La UE considera que este programa tiene un gran potencial y que constituirá un refuerzo positivo para Europa en los aspectos de competitividad, innovación, empleo, cambio económico, desarrollo sostenible y la protección del medio ambiente. Asimismo, confía en que Eurostars favorecerá el cumplimiento de los objetivos de Lisboa y Barcelona.

Para obtener más información, consulte:
http://www.eurostars-eureka.eu/

Vía: CORDIS

Entrevista a Cristina Garmendia: “Ofreceremos al PP y al resto de los partidos un Pacto de Estado para la ciencia”

Julio 21, 2008

La ministra de Ciencia e Innovación anuncia su intención de que “todos” participen en la nueva ley de ciencia para que sea “potente, sólida y perdurable”.

PATRICIA FERNÁNDEZ DE LIS – Madrid – 20/07/2008 22:00

Dirigentes del PP confiesan, en privado, que si hubieran ganado las elecciones habrían resucitado el Ministerio de Ciencia y habrían propuesto a Cristina Garmendia que se hiciera cargo de él. El nombramiento de Garmendia como ministra de Ciencia e Innovación ha sido aceptado con agrado entre la clase política, la comunidad científica y los empresarios del sector, pero a la nueva ministra le espera ahora la tarea más compleja: debe intentar no defraudar las enormes expectativas que ha generado su Departamento, especialmente en un momento en que se agota la economía basada en el ladrillo y se necesita otra que apoye el I+D. Cristina Garmendia (San Sebastián, 1962), bióloga y empresaria, confiesa afrontar ese reto con “ilusión y pasión”.

Ayer se cumplieron cien días desde su nombramiento. ¿Cuál es su impresión personal de este periodo como ministra?
Mi sensación es que han sido cien días muy intensos. Hemos construido un equipo muy sólido, del que estoy muy orgullosa. También hemos sido capaces de concretar una hoja de ruta en todas las áreas y competencias que aglutina este Ministerio: tenemos una estrategia para las universidades, la tenemos también para los centros de investigación, y hemos decidido ya una serie de actuaciones destinadas a impulsar las empresas de base tecnológica. También ha sido muy intenso, y gratificante, estar expuesta al entorno externo del Ministerio, y sentir cuál es la percepción de la sociedad, los rectores, los estudiantes y los empresarios respecto a él. Nos hace subir el listón, porque hay una gran expectación. Tenemos una gran responsabilidad.

¿Y cómo van a cumplir con ella?
Tenemos cuatro retos por delante. El primero es que nuestras universidades estén entre las cien mejores de Europa y, ojalá, entre las cien mejores del mundo, para el año 2015. Además, debemos ser capaces de situar a nuestros organismos públicos de investigación en el liderazgo científico-técnico en alguna de las áreas del conocimiento. También hay que lograr que haya más empresas que apuesten por el I+D, y que la innovación sea sistemática en las empresas. Y el cuarto reto es cambiar la percepción de la ciencia en España.

Estos cien días los han pasado, en buena parte, absorbiendo la competencias de I+D de otros ministerios, como Sanidad y Educación, pero Industria no quiere renunciar a las suyas. ¿Tendrá Ciencia, finalmente, todas las competencias de I+D?

Parece que sí, como no podía ser de otra manera. Cuando se trata de un Ministerio de nueva creación, que aglutina competencias de otros ministerios, el proceso nunca es fácil. Pero hay una voluntad del presidente, primero, y después de todo el Gobierno, de que esto sea así. Todos los ministros implicados han participado en la reflexión del protagonismo que debe tener este Ministerio en el cambio de patrón de crecimiento económico, y yo creo que se ha consensuado una configuración adecuada. Tenemos las herramientas para asumir el reto que tenemos por delante.

¿Todos los ministros están de acuerdo? ¿Incluido Miguel Sebastián?
Incluido el ministro de Industria, con quien tengo una magnífica relación.

¿Qué va a pasar en los próximos presupuestos con el reparto de las ayudas de I+D? ¿Se van a quedar en Industria, o pasarán a Ciencia?
Está claro que las ayudas de I+D competerán a Ciencia e Innovación. Respecto a las ayudas más empresariales, propiamente de innovación, estoy aún en conversaciones con el ministro de Industria, pero lo que parece razonable es que Ciencia asuma las partidas que tienen que ver con la financiación de proyectos de I+D+i, y que Industria financie lo que es el espíritu de la innovación, esas pymes más tradicionales que tienen que asumir el reto de la innovación. Yo creo que eso encajaría en un espíritu de política industrial, y que sería un buen reparto.

¿Cómo va a afectar la crisis económica a los presupuestos de Ciencia?
Todos los ministros tendremos que hacer un análisis profundo de cuál es la situación económica, de dónde estamos y de dónde vamos. Tendremos que buscar el equilibrio entre las apuestas y las necesidades del momento. Evidentemente, no podremos llevar un presupuesto expansivo como en las últimas legislaturas, pero yo creo que sí mantendremos la apuesta del último año. Fíjese si la ciencia es importante para el Gobierno que se ha creado un ministerio para gestionarla; no parecería coherente no mantener esa apuesta.

¿Qué va a lograr la nueva Ley de Ciencia que no se haya conseguido en los 22 años que lleva en vigor la anterior?

La ley de 1986 ha funcionado bien y ha sido gestionada por distintos gobiernos de diferente signo político. Por eso, en el grupo de expertos que hemos nombrado están presentes muchas de las personas que redactaron esa ley. Cuando uno está fuera del sistema, como lo estaba yo antes, es muy fácil criticarlo, pero hay que saber cuáles son las dificultades que conlleva modificar una ley. Necesitamos una norma que elimine las barreras en la planificación y ejecución de los programas de I+D+i, y debemos ser capaces de reorientar nuestros organismos públicos de investigación, utilizando criterios que están muy probados en Europa. También impulsaremos una agencia para la financiación, evaluación y prospectiva, que nos ayudará a ser más eficaces. Y, además, hay un tema clave: debemos conseguir que la carrera científica sea atractiva.

¿Ofrecerá al PP un Pacto de Estado por la ciencia, que es una demanda permanente de la comunidad científica?
Al PP y al resto de partidos. La nueva Ley de la Ciencia y la Tecnología tiene que pasar por un Pacto de Estado; es fundamental para que sea una ley potente, sólida y perdurable en el tiempo. En mis comparecencias en el Congreso y el Senado he comprobado que existe un consenso sobre el hecho de que esta ley es una necesidad, y yo creo que también lo hay sobre por dónde tiene que evolucionar.

¿Cuándo estará lista?
Según los plazos que estamos manejando, intentaremos poder aprobarla durante el primer semestre del año 2009.

En la última entrevista que concedió usted a ‘Público’, en diciembre pasado y aún como presdenta de su empresa Genetrix, dijo que el principal problema de la ciencia española era la falta de carácter emprendedor. ¿Cómo va a solucionarlo, ahora, desde el ministerio?

Es necesario que haya más científicos que apuesten por el camino emprendedor, y para eso hay que facilitarles la tarea: tenemos que crear estructuras potentes que tengan que ver con la transferencia del conocimiento, y debemos también actuar sobre la figura del inversor tecnológico, que funciona muy bien en otros países. En todo caso, ayer [por el martes] hicimos públicos los datos de la Encuesta sobre Recursos Humanos en Ciencia y Tecnología 2006, elaborada por el INE, que muestran que para los doctores de este país hay casi pleno empleo, lo que supone una magnífica noticia. El dato que se ha resaltado es que sólo el 19,8% de ellos trabaja en la empresa privada, pero la evolución en los últimos tres años ha sido espectacular y, por fin, la empresa privada apuesta por colaborar con el sector público. El gasto en I+D empresarial ha crecido un 20% en el año 2006. Si conseguimos que esta colaboración público-privada continúe, lograremos que más investigadores den el salto a la iniciativa privada.

Otro dato curioso de esa encuesta es que sólo el 27% de los doctores se ha ido de España y, además, en su gran mayoría, lo hace para formarse, y después vuelve. ¿Es la ‘fuga de cerebros’ un mito?
Es uno de los ejemplos del gran poder que tienen los medios al establecer ciertos clichés que luego las estadísticas terminan demostrando que no son ciertos. Yo creo que la movilización del talento es una necesidad para evolucionar. Es obligatorio que nuestros científicos salgan al extranjero para aprender y luego volver, o para no volver. Lo importante no es que vuelvan los españoles; lo importante es que la balanza entre la exportación y la importación de talento sea la adecuada.

Los científicos también reclaman más y mejores mecanismos de evaluación de la excelencia científica…

Lo importante es incluir en las evaluaciones los parámetros adecuados que, desde luego, van más allá de las publicaciones científicas, porque los científicos deben ser capaces de registrar más patentes que sean aplicables y tener el compromiso de transferir adecuadamente ese conocimiento. El otro gran reto es la divulgación. Los investigadores deben tener incentivos para divulgar, porque eso incidirá en la percepción social de la ciencia. Es muy importante que todos nos demos cuenta de que vivimos más y mejor gracias a ella, así que los investigadores deben dejar de comunicar la ciencia para la ciencia para pasar a comunicar, también, a la sociedad. Queremos que la divulgación del conocimiento conste en los currículum de los investigadores.

Hay un debate en la sociedad, y también en el seno del Gobierno, sobre el futuro de la energía nuclear. ¿Cuál es su postura al respecto?
Yo creo que, en España, debemos apostar por lo que somos fuertes, y vigilar el resto de las opciones. Y donde somos muy fuertes es en energía renovables. Dicho esto, tenemos la enorme responsabilidad de informar a la sociedad, sin demagogia, de cuál es la realidad científico-técnica de la energía nuclear. Se está progresando en reactores de tercera y cuarta generación, aunque se trata de una apuesta a medio plazo, el mismo que las renovables. Por eso, es importante actuar con criterios científicos y tecnológicos. En todo caso, hay que decir que la energía nuclear tampoco es la panacea, tiene complicaciones, como el tratamiento de los residuos y el hecho de que el uranio se agota y es susceptible a una escalada de precios. Es verdad que la nuclear podría ser una solución a corto plazo, y yo creo que debería entrar en la reflexión, pero con todas estas precauciones, y teniendo claro que nuestra apuesta como país deben ser las renovables.

No me ha respondido. ¿Nucleares, sí o no? ¿Hay que abrir más centrales?
Sería una irresponsabilidad por mi parte pronunciarme sobre si hay que abrir o cerrar centrales nucleares, pero yo creo que hay que reflexionar al respecto. No debemos censurar la reflexión, porque no es sano para el sistema.

Las nuevas carreras del Espacio Europeo de Educación Superior empiezan a implantarse el próximo curso, pero los grupos ‘antibolonia’ temen que todo este proceso conlleve una intromisión de la empresa en la universidad. El Proceso de Bolonia, ¿ es un reto o un problema?

Antes de analizar si es un reto o un problema, lo que creo que es importante señalar, primero, es que es una obligación. Pero también es una grandísima oportunidad, y lo es en varios frentes. En primer lugar, porque obliga a la universidad a centrarse en una nueva manera de enseñar, mucho más orientada al alumno, que debe incorporar el hábito y la responsabilidad de aprender a lo largo de su vida. Además, hay que internacionalizar las universidades. La movilidad será mucho más fácil con el mismo sistema de créditos; tenemos que fomentar que nuestros alumnos y nuestros profesores se muevan, y que vengan otros. Así que hay que vivirlo como una gran oportunidad, no exenta de dificultades. Todos los cambios generan incertidumbre, y la incertidumbre genera desconfianza. Pero haremos un esfuerzo muy especial para transmitir estas oportunidades a los estudiantes y profesores, en colaboración con las universidades y las comunidades autónomas.

Usted habla de que alumnos y profesores deben moverse, y de una nueva forma de enseñar y aprender. ¿Está la universidad española preparada para ese cambio?
Esta es la mejor universidad de la historia de España. Con la base que tenemos, y las medidas adecuadas, lo lograremos.

Al principio de la entrevista, reflexionaba sobre sus primeros 100 días al frente del ministerio. ¿Qué espera de los próximos cuatro años?
Cuando pienso en los próximos cuatro años, veo la gran capacidad que tiene este país para transformarse a sí mismo. Y pienso en que estamos sembrando las bases para conseguirlo.

Vía: Público

El MICINN diseñará instrumentos de política de innovación más adaptados a las necesidades y características de las PYMES

Julio 17, 2008

La ministra ha ratificado su compromiso con la PYME en el marco del Convenio de Colaboración firmado entre Cámaras de Comercio y la Federación Española de Centros Tecnológicos.

La Subdirección de Coordinación de Centros Tecnológicos y plataformas científico tecnológicas tendrá un papel central en la organización del espacio de transferencia de conocimiento.

16 de julio de 2008.- La ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, ha clausurado esta mañana la Jornada de Información entre las Cámaras de Comercio y los Centros Tecnológicos que se ha celebrado en la sede del Consejo Superior de Cámaras donde han estado presentes el presidente del Consejo, Javier Gómez-Navarro y el presidente de la Federación Española de Centros Tecnológicos (FEDIT), Emilio Pérez Picazo.
Durante la Jornada, que ha tenido lugar en el marco del Convenio de Colaboración, firmado entre Cámaras de Comercio y FEDIT el pasado mes de mayo, con el fin de potenciar la competitividad de las empresas,
a través de la innovación y la internacionalización, la ministra ha señalado que se trata de una iniciativa de gran valor estratégico y perfectamente alineada con los objetivos del ministerio. Asimismo, ha valorado el compromiso de ambas instituciones en actividades que permiten escuchar y atender mejor las demandas de las PYMES.

Del mismo modo, la ministra ha apuntado, durante su intervención, la propuesta de su departamento de diseñar instrumentos de política de innovación con un enfoque proactivo y más adaptados a las necesidades y características de las PYMES subrayando que “en la consecución de nuestros objetivos conjuntos, será fundamental la concentración de los diferentes programas de ayudas a la I+D que tienen como usuarios a los centros tecnológicos y a las PYMES, así como el papel de la recientemente creada Subdirección de Coordinación de Centros Tecnológicos y plataformas científico tecnológicas”.

La ministra, además de destacar su ambiciosa meta, que nuestro país llegue a ocupar, en el horizonte del 2015, un lugar destacado entre los países más avanzados del mundo en ciencia, tecnología e innovación, ha
manifestado la necesidad de que los recursos públicos y privados dedicados a la I+D+i sigan creciendo pero, sobre todo -ha dicho- “es preciso que sepamos impulsar las reformas que el sistema necesita, y
particularmente la aprobación de una nueva ley de la ciencia y la tecnología”.

Vía: Ministerio de Ciencia e Innovación

Hacia una eficiente cooperación de la universidad con la empresa

Julio 11, 2008

A nivel sistémico, el análisis detallado de la cooperación entre las instituciones de los entornos científico (universidades y centros públicos de investigación) y empresarial en las décadas de los años 60 y 70 muestra una tradicional divergencia entre ambos motivada fundamentalmente por la caracterización del sistema productivo centrado en torno al desarrollismo como único recurso de la rentabilidad empresarial.

AUTOR | Antonio Hidalgo Nuchera. ETS Ingenieros Industriales. UPM

La relación entre departamentos universitarios y el sector productivo era examinada en términos estrictamente funcionales, vinculados con la adecuación de la formación universitaria y el posterior trasvase de recursos humanos al mundo laboral.

Posteriormente, el desarrollo de las nuevas tecnologías, que introdujo un nuevo tipo de relación entre el conocimiento científico y la actividad productiva, así como la aparición de otros factores como la rapidez y continuidad de los cambios tanto desde la demanda como desde la oferta, la internacionalización y globalización de las economías, y las nuevas formas de control y gestión ante situaciones de mayor incertidumbre, configuran un nuevo contexto de actuación global. Una característica de este contexto es que, desde el punto de vista operativo o de gestión, se comienza a considerar que los procesos de innovación son algo más que un proceso secuencial o integrado: son procesos no secuenciales, solapados o incluso simultáneos o concurrentes, debido principalmente a la necesidad de acortar el tiempo de desarrollo del producto o servicio para introducirlo con más rapidez que nuestros competidores en el mercado.

En la actualidad se tiene la evidencia de que, además, el proceso de innovación es un proceso en red, es decir, un proceso en el que participan todos los agentes económicos, lo que ha puesto de manifiesto una creciente necesidad de vincular estrechamente las actividades científicas, tecnológicas, financieras y productivas, con independencia del entorno en que se generen, pues el objetivo último es hacer frente a la demanda del mercado lo más rápido posible y con las mejores perspectivas de éxito. En este marco de referencia, la cooperación a través de los mecanismos de transferencia de tecnología entre las universidades y las empresas constituye una necesidad explícita, si bien no está exenta de complejidad.

Una eficaz aplicación de los mecanismos de excelencia para transferir tecnología por parte de las universidades constituye uno de los principales elementos estratégicos a la hora de consolidar su naturaleza y su compromiso con las empresas e instituciones que constituyen su ámbito de actuación. Este compromiso se fundamenta en la capacidad para adaptarse a las demandas tecnológicas del tejido empresarial mediante el desarrollo de un conjunto de acciones que pueden desglosarse en:

  • Orientación de la estructura institucional para cumplir los objetivos relacionados con la transferencia de tecnología mediante el cambio de paradigma que implica pasar de una investigación aislada a una investigación orientada. Esta transformación debe incluir la configuración de estructuras de interfase eficientes que sirvan de apoyo a las actividades que realizan los investigadores conjuntamente con empresas.
  • Diseño de servicios tecnológicos que les permitan a las universidades diversificar el nivel de riesgo implícito en su desarrollo y abarcar un mayor campo de actividad tecnológica. Esta ampliación de las actividades orientadas a la cooperación con el ámbito empresarial puede incluir investigación bajo contrato, investigación cooperativa de carácter precompetitivo, programas específicos de fomento de la creación de spin-offs, formación de postgrado, servicios de consultoría, etc.
  • Orientación al mercado basada en una buena imagen y reputación de la institución. Entre estas acciones, los casos de éxito analizados a nivel europeo han puesto de relieve que el desarrollo de apropiadas estrategias de marketing, junto con la adecuada gestión de proyectos y la utilización de programas y redes que suministran financiación complementaria, constituyen factores clave en el éxito de la transferencia de tecnología desarrollada en el entorno de la universidad a la empresa.
Por su parte, las empresas deben ser capaces de identificar aquellos parámetros asociados al desarrollo de sus productos y servicios en los cuales las universidades de su entorno le proporcionen un alto valor añadido. De esta forma, esta estrategia permitirá a la empresa diversificar sus procesos y superar los déficits estructurales que le impidan alcanzar mayores niveles de desarrollo y acumular nuevos conocimientos.No obstante, el desarrollo de los procesos de transferencia de tecnología se encuentra condicionado por un conjunto de factores entre los que destacan los siguientes:

  • La normativa legal que regula la capacidad de la universidad para establecer líneas de cooperación con las empresas y otras organizaciones. En la actualidad las normas existentes no apoyan abiertamente esta cooperación, aunque recientemente se han dado pasos decididos como, por ejemplo, ampliando los criterios específicos de evaluación de los investigadores a las patentes, si bien sería necesario introducir nuevos criterios de evaluación más enfocados a la generación de proyectos de transferencia de tecnología con el sector empresarial.
  • La escasa cultura relacionada con la cooperación puesta de manifiesto por ambos tipos de agentes. En este aspecto, el papel de la administración pública resulta de gran interés ya que puede contribuir a favorecer el acercamiento entre la universidad y la empresa mediante el diseño de eficientes programas públicos de ayuda donde se incentive la participación conjunta. Es preciso resaltar la importancia de que estos programas puedan discriminar entre tipo de empresas (PYMEs y grandes).
  • Por último, dentro del conjunto de mecanismos existentes para conseguir una más eficiente gestión de la transferencia de tecnología se encuentran los instrumentos de propiedad industrial y, en especial, las patentes, que permiten a las organizaciones proteger sus invenciones y explotarlas de forma monopolística. En la actualidad el número de solicitudes de patentes de origen español, tanto por vía nacional como por vía europea, es muy reducido en comparación con los principales países de nuestro entorno y bastante inferior a lo que correspondería a nuestro país de acuerdo con el potencial humano, productivo y científico. Muestra de ello son los datos fuertemente deficitarios que reflejan la balanza de pagos tecnológica y las tasas de cobertura de los principales sectores de más intensidad tecnológica como electrónica, farmacia o aeroespacial. La mayor intensificación de la cooperación tecnológica entre las instituciones de los entornos científico y empresarial servirá de impulso a la mejora de estos indicadores a nivel de país, si bien será necesario mejorar el sistema de patentes a través de la identificación de los principales problemas que obstaculizan la transferencia de tecnología.En www.univnova.org/index.asp se encuentra un documento más extenso del profesor Hidalgo sobre este tema.

Vía: Madri+d

Red de transferencia de tecnología

Junio 23, 2008

LA Red de transferencia de tecnología de la Asociación de Parques Científicos y Tecnológicos (APTE) es un programa de apoyo a la consolidación de nuevas PYMEs orientado a la iniciación y el desarrollo de proyectos de cooperación entre las PYMEs y las empresas tractoras ubicadas en los entornos de los Parques Científicos y Tecnológicos.

Red de transferencia de tecnología

DGPYME: búsqueda de socios para el VII Programa Marco, para PYMEs

Junio 9, 2008
Datos de la Convocatoria

Fecha de Finalización: 31/12/2011
Tema: Búsqueda Socios/Expertos
Tipo de Convocatoria: Convocatorias Europeas – Socios
Organismo Convocante: – Organismo Convocante Desconocido –
País:
Datos de Identificación: La DGPYME es un Punto Nacional de Contacto para el VII Programa Marco, para PYMEs. En virtud de ello realiza labores de ayuda y asesoramiento a las PYMEs, con el fin de facilitar su adecuada participación en este programa europeo. También tiene disponibles los perfiles de empresas interesadas en la búsqueda de socios.
Información Adicional: http://www.ipyme.org/IPYME/es-ES/UnionEuropea/InternacionalizacionPYME/BusquedaSocios/

Vía: Madri+d

Entrevista a Marcos Pérez Bedía, Director General de la Fundación CTC de Cantabria

Mayo 29, 2008

[...] Por favor, háganos una breve introducción a su Centro y a la oferta de servicios tecnológicos ofrece.

La Fundación Centro Tecnológico de Componentes (CTC) fue promovida en el año 2000 por el Gobierno de Cantabria como fundación privada del sector público autonómico, con la colaboración de la Universidad de Cantabria, SCH, Caja Cantabria y el apoyo de las principales empresas del sector industrial–automoción de la región.

Su misión es fortalecer el tejido industrial de Cantabria, ayudando a las empresas que lo conforman a evaluar la viabilidad tecnológica de sus ideas, así como ejecutar técnicamente sus proyectos de investigación, desarrollo e innovación, contribuyendo de esta forma, como parte del sistema ciencia-tecnología-empresa, al desarrollo económico y social de la región.

Su objetivo primordial es colaborar con las empresas, en especial con las pequeñas y medianas, apoyando sus limitaciones en cuanto a recursos humanos y materiales, ayudándoles en la identificación de problemas y oportunidades tecnológicas, su formulación, comunicación y asimilación de soluciones, que les permita introducir mejoras competitivas a través del uso de la tecnología, el diseño, la mejora de procesos y la fabricación de nuevos productos.

En la oferta de servicios de la Fundación Centro Tecnológico de Componentes de Cantabria se pueden distinguir los de I+D, gestión de la I+D+i, laboratorio y gestión de calidad.

Entre los primeros destacan los servicios de Diseño Estructural (Diseño Mecánico, Ruido y Vibraciones); Diseño de Componentes Nucleares; Fundición; Materiales; Ingeniería de Sistemas y Automática (Control de Procesos, Visión Artificial y Programación); Radiofrecuencia (RFID) y Mejora de Procesos.

[...]

¿Cuál la proyección nacional y europea de su centro tecnológico?

Los proyectos en los que trabaja el CTC son mayoritariamente nacionales, aunque también cuenta con proyectos europeos como el Proyecto ESTIIC: RFID para PYMEs, el cual ha sido parcialmente financiado por la Unión Europea y participaron junto al CTC y Sodercan (Sociedad para el Desarrollo Regional de Cantabria), el Instituto IML Fraunhofer de Alemania, Instituto de Tecnología IT Tralee de Irlanda y la Fundación Prodintec de Asturias.

[...]

Vía: Madri+d

Laboratorio de ideas

Mayo 28, 2008

Innovar o morir. En la historia de muchas empresas ha existido un momento en el que los propietarios se han planteado este dilema. ¿Sabrías donde ir si quisieras innovar en tu empresa? Los centros tecnológicos son una alternativa real.

España no se ha caracterizado como uno de los primeros en I+D+i. Según un estudio encargado por el Instituto Roman Herzog y recogido por el Instituto de Estudios Económicos, España aún tiene mucho camino que recorrer en la investigación, la innovación y el desarrollo. Nuestro país se sitúa en el cuarto lugar por la cola en lo que se refiere a este aspecto. Sólo Italia, Portugal y Grecia se encuentran por detrás de la calificación, formada por 16 países de todo el mundo y liderada por Estados Unidos.

Pero ¿este panorama tiene solución? El Gobierno y las empresas se han puesto manos a la obra. Los centros tecnológicos tienen un gran protagonismo en este contexto.

Estas instituciones, repartidas por toda la geografía española, están especializadas en distintas materias, desde la alimentación hasta la mejora de la producción de juguetes. Estas asociaciones han sido creadas sin ánimo de lucro con el objetivo de disponer recursos para mejorar la renovación en la empresa.

Según Iñigo Segura, director general de la Federación Española de Institutos tecnológicos (Fedit), “muchas compañías se enfrentan al dilema de transformar solos sus recursos. Están equivocados. Los centros tecnológicos suponen una ayuda en el proceso tecnológico”.

Los ingresos de estas instituciones son de dos tipos: financiación privada, que supone un 54,9%; y pública que se sitúa en un 44,1% del total. En esta partida, las autonomías interpretan un papel importante, ya que ceden un 59,6% de la apuesta pública. Los centros tecnológicos ofrecen estudios en la estrategia de renovación de la firma o la puesta en marcha de programas específicos según las necesidades de las compañías.

Dentro del tejido empresarial, a las pymes les cuesta innovar. “Para una pequeña o mediana compañía invertir en I+D+i es un gran esfuerzo. Por ello, los centros suelen ser un apoyo importante en la viabilidad de la reforma”, explica Segura.

En 2006, los centros asociados a Fedit realizaron 360.300 proyectos en 18.004 empresas, lo que supone una inversión total de 39 millones de euros. Esta asociación ingresó 436 millones de euros en 2006, con un crecimiento de un 20% con respecto al año anterior.

“Nuestra labor no es saber cuándo o hacia dónde tiene que ir el futuro empresarial, sino asesorar a las firmas en que aspectos flaquea su inversión”, define Segura.

La actividad de los centros tecnológicos se ha concentrado en proyectos de I+D+i y en servicios tecnológicos, que suponen un 62% y un 24% respectivamente.

A partir de la situación de la compañía, los centros realizan un plan de reformas para que la firma sepa afrontar los cambios futuros. “Los institutos tecnológicos necesitamos a personas capaces de entender que es el I+D+i”, recuerda Segura. Por ello, Fedit ha apostado por la formación de los empresarios.

COMPAÑERO IDEAL

El proceso de educación es largo y complejo. “Cuando el empresario conoce cómo funcionan los centros, aprecia la importancia de la renovación empresarial”, recuerda Segura.

Uno de los problemas a los que se enfrenta el I+D+i en España es la escasa formación en este aspecto de los futuros universitarios. “La enseñanza superior tenía que ser capaz de formar alumnos que entiendan la innovación como algo necesario”, aclara Segura. Para ello, Fedit ha implantado un programa de formación en el que cuenta con mil becarios.

En esta situación el proyecto Bolonia de reforma universitaria va a mejorar esta problemática. “Cada universidad debe plantearse como debe abordar esta reforma, aunque existen todavía muchas rigideces en el mundo académico”, recuerda Segura.

Muchos países europeos le llevan ventaja a España en esta reforma. Diferentes expertos apuestan por copiar modelos europeos. Sin embargo, Segura explica que “es difícil copiar un modelo de innovación de un país ya que cada uno tiene condiciones diferentes”. Por ejemplo en Finlandia, el sistema se ha desarrollado alrededor de la innovación tecnológica.

“Hay que imponerse unos objetivos como estado e intentar cumplirlos. No cambiar el modelo a mitad de camino”, explica Segura, para el que si España quiere un modelo de desarrollo descentralizado debe apostar por él y no cambiarlo.

En España, muchos sectores se quejan de las pocas posibilidades de mejorar que tienen en innovación. Desde Fedit recuerdan que existen posibilidades para todos los sectores, ya que hay que impulsar la renovación como un hábito empresarial.

Las pymes son las que menos concienciadas están de ello. “Es mejor prevenir antes de llegar a una situación de colapso tecnológico o de falta de desarrollo productivo”, aclara Segura. Para ello, el director general del Fedit anima a las pymes a acudir a los centros tecnológicos para conocer cómo puede mejorar su situación.

Con ello, Fedit intenta que la palabra innovar forme parte del día a día de las pymes españolas. La cultura de la innovación es una solución real para el estancamiento de muchas empresas.

Autor: Ch. L. Espejo / D. Esperanza

Vía: Madri+d

Se publican en el BOPA la resolución de

Mayo 28, 2008

BOPA 28/05/2008 – Consejería de Educación y Ciencia

11595
Resolución de 15 de abril de 2008, de la Consejería de Educación y Ciencia, por la que se aprueban las bases reguladoras de la concesión de ayudas para la ejecución de proyectos de investigación básica en el Principado de Asturias.
11602
Resolución de 14 de mayo de 2008, de la Consejería de Educación y Ciencia, por la que se convocan ayudas para la ejecución de proyectos de investigación básica en el Principado de Asturias durante el período 2008-2010.

Vía: BOPA

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Beneficiarios: Las PYMES creadas con el fin de explotar nuevos productos, servicios o tecnologías desarrollados a partir de resultados de la investigación científica y tecnológica.Se entiende por EIBT, las empresas productoras de bienes y servicios cuyo valor añadido proviene del esfuerzo de la investigación científica y tecnológica realizado en universidades, centros de investigación, laboratorios, unidades de I+D de las empresas o de personas físicas que aprovechen sus conocimientos, y que tienen como fin el diseño, desarrollo y producción de productos, servicios y/o procesos de fabricación tecnológicamente novedosos o sustancialmente mejorados con respecto al estado tecnológico actual del sector correspondiente, a través de la aplicación sistemática de conocimientos técnicos o científicos que comporten riesgos tecnológicos o industriales y que reúnan los requisitos descritos en la base 2.2

Vía: PCTI